Yo solo sé que no sé nada, ¿Alguna vez lo escuchaste?

“Yo solo sé que no sé nada” es una famosa frase que según la historia clásica se le atribuye al Filósofo Griego Sócrates, donde este lo que quiere expresar es que está consciente de sus propias limitaciones ante la inmensidad del conocimiento. En este artículo te contaremos sobre esta anecdótica aseveración.

yo solo se que no se nada

¿Quién dijo “Yo solo sé que no sé nada”?

Esta frase fue pronunciada por el Filósofo Griego Platón cuando relata las enseñanzas de otro de los grandes exponentes de las bases del pensamiento filosófico, como lo es Sócrates, cuando este expone su punto de vista sobre la imposibilidad que tiene una persona de saberlo todo.

Esta frase en el Griego Clásico se lee ἓν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα, hèn oîda hóti oudèn oîda, mientras que en latín es scio me nihil scire o scio me nescire, ambas se refieren al mismo momento histórico en el cual se hace referencia al relato hecho por Platón.

La frase en cuestión también está relacionada con una historia en la que una pitonisa del Oráculo de Delfos responde cuando se le cuestiona sobre quién se merece el título de ser el hombre más sabio de toda Grecia a lo que ella responde: “Es Sócrates”

Según la historia de la Grecia Clásica, Sócrates no dejó ninguna prueba escrita de que él haya sido quien dijo la famosa frase que se atribuye, por lo cual Platón, uno de los fieles discípulos, escribió textos en los cuales recoge las enseñanzas de su sabio maestro en las cuales asegura que es de su autoría.

yo solo se que no se nada

Sócrates

Sócrates fue un filósofo Griego del cual emanan muchos fundamentos del pensamiento antiguo; muchas de las ideas de Sócrates eran revolucionarias con respecto a las de sus predecesores, a quienes durante el transcurso de la historia antigua se les comenzó a llamar “presocráticos“.

Las reflexiones de Sócrates tenían como punto central razonamientos sobre el ser humano como un compendio de pensamientos, reflexiones y afirmaciones que lo llevan a una acción predeterminada en un momento dado.

La sabiduría de Sócrates fue el pilar en el cual se formaron dos de los grandes exponentes de la filosofía Occidental, Platón, quien fue su discípulo y directamente recogió las enseñanzas que luego pasarían a ser bases de la corriente filosófica clásica.

Aristóteles, quien fue a su vez el discípulo de Platón, y fue la persona que años después tendría una importancia significativa en la historia de la filosofía antigua.

Enseñanzas de Sócrates

Sócrates durante toda su vida de enseñanzas se dedicó a deambular por los lugares públicos, como plazas, mercados o calles muy concurridas, donde sostenía largas conversaciones con personas que se acercaban en busca de conocimiento.

El “Diálogo Socrático” comenzaba con una conversación en la cual se alababa el conocimiento del Maestro, al mismo tiempo que se presentaba al otro interlocutor como un total ignorante, lo cual es llamado “Ironía Socrática”.

Luego de esto surge un cambio drástico ya que el “humilde” interlocutor comienza a poner reparos a la respuesta del maestro, quien terminaba diciendo en medio de la confusión que “no sabía nada de la cuestión”.

El punto esencial de toda esta retórica de enseñanza desde el punto de vista de Sócrates es que “No puede enseñarse algo a quien cree que ya lo sabe todo”.

Uno de los cambios que introdujo Sócrates a la historia de la filosofía Griega es la cuestión moral del conocimiento. Para llegar a comprender más sobre cuestiones específicas del conocimiento, se debía hacer reflexión sobre la carencia del mismo y de la existencia de la propia ignorancia.

Análisis de la frase “Yo solo sé que no sé nada”

El sabio Sócrates tenía la certeza de que podía ilustrar el verdadero requisito imprescindible para lograr recibir conocimiento es la disposición del ser humano para aceptar la existencia de su propia ignorancia.

Sócrates utilizaba como guía esta idea, la cual ponía en práctica constantemente, y la dejó como parte de sus enseñanzas inmortales.

El consejo que Sócrates trataba de inculcar a sus seguidores y más aún a sus detractores, para lograr que cambiaran su posición ante la sabiduría, se trataba de algo simple pero esencial.

Según el sabio Sócrates, se debía evitar a toda costa, hablar como si se tuviera ya el conocimiento sobre todas las cosas que existen.

Fundamentos 

Son muchas las ideas y pensamientos que se obtienen de estas enseñanzas, ya que si una persona se enfoca en abrir la mente hacia el conocimiento infinito se convierte en una filosofía de vida.

En el pensamiento de Sócrates,  se debe partir desde la idea de que para poder aprender es necesario admitir que no se tiene conocimiento sobre la cuestión en sí.

Tener una actitud correcta que muestre el interés por adquirir nuevos conocimientos es indispensable, la voluntad del ser humano es increíblemente drástica en este sentido. Una persona nunca logrará obtener más conocimiento si no acepta que en verdad no se sabe nada con respecto a algunas cuestiones.

Solo sé que nada sé

No hay peor ignorante que la persona que cree saberlo todo, pues quien cree que ya tiene el conocimiento suficiente sobre algo está en un error.

Según Sócrates, siempre hay algo que aprender, solo debemos querer hacerlo; esto lleva a una persona a un nuevo nivel de ignorancia, donde se cree y se siente un sabio.. A propósito de ello, ¿por qué no leer nuestro artículo sobre Curiosidades del Mundo?, seguramente aprenderás cosas que no sabías.

El empeño de creerse sabio, hace que  se pierda la oportunidad de aprender y agregar conocimiento a lo que ya se sabe, solo por el hecho de creer en la superioridad de su propia sabiduría.

La persona que ya ha avanzado en su camino hacia la sabiduría, cree firmemente que todavía le falta mucho por aprender de las demás personas, del entorno y de los acontecimientos de cada día.

Estas reflexiones despiertan en la persona el verdadero deseo de ampliar su conocimiento, un proceso que, si se ve desde este punto de vista, puede durar toda la vida.

La frase “Yo solo sé que no sé nada” lleva implícita una idea que sugiere la necesidad en la vida de cada uno de nosotros de obtener más conocimiento del que ya se tiene.

Este pensamiento introspectivo se refiere a que debemos  aceptar que siempre tenemos algo que aprender.

Sócrates lo sabía muy bien, por lo cual quiso dejar como legado la idea de que para adquirir nuevos conocimientos y acercarse un poco a la sabiduría, se deben aceptar las limitantes de la capacidad del ser humano sobre aprender.

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