La Sonrisa de la Mona Lisa, todas las curiosidades dudas y más

Leonardo Da Vinci, era uno de los artistas renacentistas más emblemáticos en la historia del arte, sus pinturas estaban repletas de intriga, así como La Sonrisa de la Mona Lisa, lo que causaba gran admiración en los espectadores e investigadores a lo largo del tiempo.

Retrato de la Mona Lisa

El retrato de la Mona Lisa también conocido como la Gioconda,  es una de las pinturas creadas por el pintor renacentista Leonardo Da Vinci a principios del siglo XVI, de ahí en adelante forma parte del Estado Francés, actualmente se encuentra expuesta en el Museo del Louvre de París, como una de las joyas más preciadas.

Este retrato fue nombrado en honor a Lisa Gherardini quien fue la esposa Bartolomeo de Gioconda, aunque su nombre proviene del italiano antiguo; Mona (Señora); Lisa. Sin embargo, hay algunas hipótesis que han sido planteadas por los investigadores durante varios años.

Esta es una de las pinturas más llamativas y secretos que se han buscado descubrir, sin embargo también se han hecho especulaciones como por ejemplo; la modelo que utilizo Da Vinci era una vecina que estaba embarazada y buscaba esconder su estado por la posición de las manos. Conoce un poco más sobre los increíbles inventos de Leonardo da Vinci.

Esta obra de arte ha generado infinitas interrogantes por ser una de las pinturas más famosas a nivel mundial, debido a las múltiples réplicas inspiradas en ella, las parodias entre otras representaciones.  La sonrisa de la Mona Lisa, es una de los aspectos que más destaca y que más controversia ha generado.

Se estima que el pintor buscó crear un efecto en la sonrisa, es decir que pudiera desaparecer al mirarla fijamente y apareciera nuevamente cuando se observaran otras partes de la obra.  Este efecto crea la sensación de confusión, ya que el espectador no sabe si realmente sonríe o no.

De hecho, todo va a depender de la interpretación de quien observe de la pintura, ya que el ojo humano tiene la habilidad de tener una visión fotópica lo que le permite percibir los detalles o periférica.

No obstante, la sonrisa de la Mona Lisa, también expresa un posible estado de ánimo el cual manifestaba la modelo en ese momento. Actualmente, se han diseñado un software especializado  para realizar una medición sobre las emociones plasmadas en las pinturas.

Este sistema fue utilizado con el retrato de la Gioconda, donde se concluyó que la Mona Lisa está feliz en un 83%, molesta en un 9% y temerosa un 6%. Este software, busca analizar las facciones faciales, específicamente la curvatura en los labios y las arrugas que se marcan alrededor de los ojos.

Asimismo, hay diversas características evidentes sobre la sonrisa de la Mona Lisa, ya que hay dos imágenes quiméricas de ambos lados de la Gioconda, es decir que el lado derecho de la boca tiene una expresión neutral y el izquierdo muestra un alto porcentaje de felicidad.

Quienes llevan a cabo los estudios e investigaciones sobre este retrato donde se muestra que no hay un movimiento muscular en la parte superior de los ojos, por lo que determinan que la sonrisa no es genuina en cuanto a la emoción que se ve reflejada. Gracias a los avances científicos y la tecnología 3D se han logrado llevar a cabo infinitos estudios.

la sonrisa de la mona lisa

Leonardo Da Vinci y la Gioconda

El pintor solía ser detallista de la fisionomía humana, sin embargo, los observadores y especialistas creen que solo Da Vinci conocía el verdadero significado de esta sonrisa y que podía ocultar diversos mensajes enigmáticos.  A lo largo de la historia, se han planteado diversas teorías sobre lo que realmente significa y refleja la sonrisa de esta mujer.

Leonardo Da Vinci, realizó el dibujo del cuadro y posteriormente trabajó con el óleo diluido con aceites esenciales. Esta técnica era conocida como Sfumato, consistía principalmente en delinear los contornos de  forma precisa, luego eran cubiertos al difuminar los perfiles o rostros y de esta manera crear la sensación de tener una figura totalmente tridimensional.

Inicialmente fue una pintura creada sobre una tabla de madera de álamo que contenía varias capas, Da Vinci, realizó otras pinceladas sobre las que ya estaban. Esta obra de arte se mantiene dentro de una urna de cristal a prueba de bajas para poder ser conservada en el tiempo.

la sonrisa de la mona lisa

Esta pintura muestra claramente a una mujer sentada con los brazos sobre el sillón, sus manos se cruzan, sus ojos tienen detalles característicos y sin expresiones faciales más que la ligera sonrisa. El fondo de la pintura refleja la inspiración que tenía el artista sobre los Alpes suizos durante un viaje a Milán, tomando en cuenta que en una primera investigación artística se creía que era un relleno de la pintura.

Esta pintura es particularmente distorsionada en cuanto a las proporciones y la ruptura del paisaje en el fondo, así como lo es la peculiar sonrisa de la Mona Lisa ya que el lado derecho se visualiza más bajo que el lado izquierdo lo que refleja un desnivel en los terrenos del fondo.

La también conocida como la Gioconda, es una mujer que no tiene cejas ni pestañas, por lo que se establecieron críticas y algunas teorías sobre esto, donde se decía que las mismas habrían sido eliminadas durante las diversas restauraciones por las pinceladas o trazos gruesos, así como también se cree que las mujeres se depilaban las cejas en esa época.

la sonrisa de la mona lisa

Al observar la pintura se percibe que la mirada de la modelo dirige la vista ligeramente hacia el lado izquierdo lo que hace pensar  que se trata de una pintura totalmente ambigua. Hay espectadores que creen sentir que la vista de esta dama los puede seguir y por la sutil y la misteriosa sonrisa puede experimentar más de dos emociones.

Conservación de la Mona Lisa

Desde que esta pintura recorre el continente europeo se han tomado medidas para la conservación del mismo, iniciando con un craquelado en toda la superficie para mantener la fisura que se encuentra en la parte superior sobre la cabeza de la Mona Lisa. El espacio donde se encuentra debe estar climatizado para mantenerla adecuadamente, sin embargo se ha cubierto por varias capas de barniz que con el tiempo lograron un aspecto amarillento.

Hoy en día se encuentra en el Museo Louvre de París, dentro de una urna de cristal a prueba de balas, ya evitar que sea robada nuevamente, este retrato ha pasado un par de restauraciones para eliminar la suciedad y ser conservada en el tiempo. Si te gusto este artículo, te invitamos a leer sobre Galileo Galilei, otro de los personajes de la época renacentista.

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