Pedos olorosos, pueden contar mucho de tu salud y más

Conocer nuestro cuerpo, es fundamental, ya que a través de diversas maneras podemos saber cómo está nuestra salud y aunque no lo hayas pensado antes,  los pedos olorosos se relacionan mucho con algunos alimentos que consumiste durante el día.

Pedos olorosos

Gases intestinales

La flatulencia o también conocida como pedo, hace referencia a la mezcla de gases intestinales que se expulsa a través del ano, provocando así un sonido y olor. Las flatulencias se pueden generar debido a los alimentos que se encuentran en el tracto gastrointestinal y forman grupos de bacterias que se alojan en el intestino y también levaduras del tipo simbióticas, el dióxido de carbono que es producido por la neutralización del ácido gástrico y el aire tragado.

Debido a esto, comer de prisa y hablar mientras se come, también pueden ser una de las causas para generar un gas, ya que se produce lo que se denomina como aerofagia, la cual es una ingestión de aire que provoca molestias intestinales o pedos, ya que se “come aire” por no darle tiempo al alimento de que  sea digerido ya que lo introduces con aire, generando así los gases.

Sin embargo, en algunas ocasiones las personas pueden llegar a tener gases intestinales sin haber consumido ningún tipo de alimento, lo cual la medicina china ha denominado como insuficiencia del elemento tierra vacío estómago, por lo que el estómago se debilite y aparezca el meteorismo, es decir la distensión abdominal causada por la producción y acumulación de grandes cantidades de gases en el intestino o en el estómago.

Por lo tanto, el gas intestinal proviene de la ingesta de lo que comemos o de la forma en que lo hacemos. Los alimentos que provocan principalmente los gases son las coles de Bruselas, las legumbres el coliflor, repollo, judías, garbanzos, dulces, entre otros.

Pedos olorosos

Alimentos que producen gases

Todas las personas son diferente, por lo tanto no todos los organismos actúan de igual manera, al momento de consumir ciertos alimentos, ya que muchos de ellos pueden causar gases intestinales e inclusos inflamar el vientre, lo cual se debe a que muchos de los alimentos consumidos no hayan sido digeridos en su totalidad, ya que el organismo no ha absorbido la fibra, el almidón o los azúcares.

Por lo tanto, si esto ocurre tiene como consecuencia que el alimento al llegar a los tramos bajos del intestino, ocasiona que las bacterias que se encuentran en el colon se alimenten de lo que no se absorbió, por lo que se forma un residuo que tiene forma de gas que provoca lo que se denomina como distensión abdominal.

Debido a esto, se evidencia que la mayoría de los alimentos que generan mayor cantidad de flatulencias son aquellos que contienen una gran cantidad de almidón dentro de su composición, alimentos con alto contenido de fibra, alimentos ricos en lactosa, alimentos que contengan sorbitol, que contengan fructosa y también rafinosa.

Es por ello que los alimentos que pueden llegar a producir mayor cantidad de gases son:

  • Los vegetales que pertenecen a la familia de las brasicáceas o crucíferas, tales como el repollo, la coliflor, el brócoli y la col. Esto se debe a que contienen compuestos azufrados y celulosa.
  • Pimentón verde, la cebolla, la batata, el rábano y la remolacha.
  • Las legumbres como las lentejas, los garbanzos y los guisantes. Debido a que contienen una alta cantidad de oligosacáridos, el cual constituye un almidón resistente que no puede ser descompuesto por el intestino, por lo que se mantiene sin digerirse hasta llegar al colon, donde se descompone a través de la fermentación bacteriana, la cual produce las flatulencias.
  • Bebidas alcohólicas, ya que contribuyen al crecimiento de bacterias intestinales.
  • Consumo excesivo de azúcar, generalmente de la que se consume en los refrescos y jugos o zumos artificiales.
  • Los productos que se conservan en vinagre, tales como las aceitunas, pepinillos y encurtidos.
  • Alimentos ultraprocesados, los cuales los conforman los alimentos precocidos como los pasteles o los alimentos con alto contenido de conservantes.

Es importante destacar que estos alimentos no deben eliminarse de la dieta de la persona, ya que proporcionan grandes beneficios para el organismo, por lo que se deben consumir habitualmente pero en pocas cantidades y mezclados con otro tipo de alimentos que no generen flatulencias, para que así el intestino pueda adaptarse a ellos y tolerarlos.  En el caso del consumo de las bebidas alcohólicas lo aconsejable es dejar de consumirlas.

Pedos olorosos

Pedos Olorosos

Todo ser humano libera flatulencias, en algunas ocasiones pueden tener un gran sonido y en otras no, por lo tanto, lo mismo ocurre con el olor, ya que hay momentos en los que puede haber o no pedos olorosos.

Sin embargo, el origen de los pedos olorosos, se identificó científicamente en el año 1998, por el doctor Michael Levitt, el cual utilizó un sistema de tubos y bolsa rectal con la finalidad de poder recoger  los gases de 16 personas sanas que habían ingerido un día antes frijoles, por lo que extrajo las muestras de las bolsas con una jeringa para determinar la intensidad y la correlación de los altos niveles se sulfuro de hidrógeno, metanotiol y sulfato de dimetilo.

Dicho estudio, también demostró que las flatulencias de las mujeres contenían mayor concentración de sulfuro de hidrógeno, así como más olor que las de los hombres, sin embargo también se demostró que el género masculino generaba más gases intestinales.

Las flatulencias se generan por la mezcla de gases que luego es expulsada por el organismo y generalmente tienen un mal olor, sin embargo en algunas ocasiones el olor puede ser tan desagradable que puede llegar a significar que algún alimento de la dieta diaria que consume la persona le esté cayendo mal o incluso puede indicar alguna enfermedad.

Es por ello, que el estómago y los intestinos tienen microorganismos que generar gases como resultado del metabolismo de cada persona, ya que cada grupo de bacteria puede contribuir a la generación y  expulsión de los gases. Conoce también acerca de todo lo referente a la caca.

Pedos olorosos

Los pedos olorosos, se deben a que el en intestino de las personas se encuentran bacterias  (microorganismos) y levaduras simbióticas que se unen con el aire que inhala el ser humano, dióxido de carbono más pequeñas partículas de gas que generan los excrementos, formando así un olor desagradable.

Por lo tanto, las flatulencias están conformadas por diversos gases, pero cuando se convierten en pedos olorosos, se debe a que hay un gran nivel de sulfato de dimetilo (compuesto químico), metanotiol (compuesto orgánico) y sulfuro de hidrógeno (gas incoloro con olor a huevo podrido).

Es por ello que al ingerirse alimentos tales como: la carne, cebolla,  huevos, coliflor, espárragos, peras y manzanas, con alto contenido de azufre se genera el metanotiol y los carbohidratos complejos también contribuyen al olor. Debido a esto, los alimentos que generan sulfuro de hidrógeno, el cual es un gas con olor desagradable al azufre, se producen por el consumo de papas, habichuelas, coles y la levadura del pan.

Debido a esto, cuando una persona consume carbohidratos como las papas, pan o verduras, el estómago no las digiere totalmente. El proceso anterior a la expulsión al gas, se debe a que los alimentos pasan del intestino delgado al grueso, los cuales son largos tubos que van al ano, por el cual se expulsan los gases y excrementos.

Pero cuando las bacterias dividen en diminutos pedazos los carbohidratos, liberan hidrógeno y dióxido de carbono que pueden no llegar a producir olor, pero que en otras ocasiones otras bacterias que se encuentran en el intestino pueden agarrar dichas sustancias químicas inodoras y convertirlas en mezclas de productos químicos que si producen mucho olor, ya que el sulfuro de hidrógeno desprende un gran olor.

Otra de las causas de los pedos olorosos, puede ser que la persona no procesó de forma adecuada los azúcares  que ha consumido o que ha comido mucha fibra.  También se generan si una persona tiene en su alimentación, una mala dieta, pero si una persona mantiene una buena dieta, así consuma alimentos que generen mal olor, tendrá menos posibilidad de generar pedos olorosos.

Sin embargo, en algunas ocasiones hay personas que son intolerante a la lactosa, por lo que las bacterias intestinales que se alimentan de ella pueden producir muchos gases. Al igual que con las personas que tienen la enfermedad celíaca (las personas no pueden consumir gluten porque daña su intestino delgado), el síndrome de colon irritable (trastorno que afecta al intestino grueso) y sensibilidad al gluten no celíaca.

Siendo la sensibilidad al gluten no celíaca, un síndrome que se caracteriza por generar en las personas que no padecen enfermedad celíaca, ni alergia al trigo, pero que puede generarle tener síntomas intestinales relacionados al consumo de alimentos con gluten.

Cuando una persona libera una flatulencia en un lugar cerrado, el olor puede ser mayor a cuando lo libera en un lugar más abierto, ya que en los entornos cerrados el olor no tiene a donde irse, por ejemplo en el caso de cuando la persona libera una flatulencia al momento de bañarse puede oler más que cuando lo hace teniendo ropa, ya que esta puede absorber parte del olor.

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 Detección de enfermedades por medio de los pedos olorosos

La mayoría de las veces los pedos olorosos no deberían preocupar a las personas, sin embargo en algunas ocasiones hay que prestarles atención.

Debido a esto,  pueden ser un signo de alguna enfermedad, ya que el aire producido por los intestinos puede indicar la salud del aparato digestivo de cada persona, por lo que diversos estudios científicos, como los descritos por los expertos del Instituto Real de Tecnología (RMIT) y el Hospital Alfred de Australia, han indicado que los gases que son producidos en las tripas pueden crear enfermedades.

Por lo tanto, estas enfermedades pueden ser gastrointestinales, tales como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal e incluso el cáncer de colón. Es por ello, que diversos científicos han propuesto dos tipos de sensores que pueden ayudar a medir la cantidad y composición de los gases de las personas.

El primero de estos sensores es el sistema de fermentación in vitro, con la cual la persona debe realizarse un examen de heces y hacerse un cultivo de las mismas en un ambiente que se encuentre alejado de oxígeno, parecido al del tracto gastrointestinal, para que el  gas que se genere en la reacción sea recogido a partir de los cultivos y analizado cuantitativamente.

Mientras que el segundo son dispositivos electrónicos con forma de píldora, los cuales se consumen por la persona para recibir muestras de los gases mientras se encuentren dentro del intestino, ya que las capsulas se encuentran cubiertas por una carcasa que las protege de los líquidos estomacales e intestinales, sin embargo contiene un sensor de gas junto a un microprocesador y transmisor inalámbrico para lograr la transferencia de datos.

Debido a esto, según los científicos que han realizado dicha propuesta, ambas maneras pueden ayudar a entender el impacto de los gases intestinales en la salud de cada persona y por no ser tratarse de técnicas que no son invasivas, pueden en un futuro lograr un impacto en la industria médica, facilitando así la formulación de metodologías para el diagnóstico.

Otro de los estudios propuestos, por diversas investigaciones para demostrar la composición de las flatulencias, es el de la cromatografía de gases (técnica que separa distintos componentes en la que la muestra se transforma  de cuerpo sólido o líquido en vapor o gas y se inyecta en la cabeza de un mechero de una columna cromatográfica).

Prevención de los pedos olorosos

Al fermentarse las sustancias que provienen de algunos alimentos que ingerimos, pueden generarse pedos olorosos, pero se pueden evitar teniendo una dieta balanceada. Por lo tanto, para evitarlos se recomienda:

  • Ingerir una gran cantidad de agua.
  • Evitar consumir en exceso alimentos como el arroz, las papas y el maíz.
  • Evitar ingerir alcohol.
  • Consumir alimentos ricos en proteínas.
  • Evitar consumir excesivamente frutas como las manzanas, peras, patilla o sandia.
  • Comer despacio.
  • Evitar las bebidas gaseosas.
  • Evitar consumir en exceso alimentos como los espárragos, cebollas, ajo, aguacate, coliflor y champiñones, (los cuales tienen entre sus componente al azufre).
  • Una de las dietas más conocidas para reducir los gases desagradables, es la Fermentable Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles (FODMAP), la cual contribuye a evitar el consumo de carbohidratos que el organismo no ha absorbido ni fermentado.
  • Realizar regularmente actividad física.

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