Vigorexia, ¿sabes qué se identifica con este término?

Tener una buena condición física es fundamental para todo ser humano ya que contribuye a nuestro bienestar físico y mental, sin embargo hay algunas personas que se obsesionan tanto con la forma de su cuerpo, que en algunos casos llegan a desarrollar la vigorexia.

Vigorexia

Vigorexia

Es un trastorno psicológico (mental) que también recibe el nombre de dismorfia muscular o complejo de adonis, caracterizado principalmente porque la persona que lo padece presenta una percepción irreal de su cuerpo, lo que lo motiva a hacer ejercicio en exceso con la finalidad de lograr un incremento en su masa muscular.

Por lo tanto, la persona tiende a desarrollar una obsesión por estar más fuerte y musculoso, pero que por más músculos desarrollados que tenga la persona, piensa constantemente que nunca está lo suficientemente definido, fortalecido y marcado. Este trastorno fue descrito por el doctor Harrison G. Pope de la Universidad de Harvard en el año 1993, haciendo referencia a la obsesión de una persona por tener su cuerpo musculoso.

Debido a esto, se manifiesta generalmente en edades comprendidas entre los 15 y 30 años, especialmente en las personas que se dedican mucho al deporte, de hecho puede considerarse un trastorno mental no estrictamente alimentario, ya que pueden llegar a modificar su alimentación lo cual puede perjudicar su salud, a través de suprimir el consumo de las grasas y comer excesivamente proteínas e hidratos de carbono.

Causas de la vigorexia

Ejercitarse y practicar deporte moderado deja como resultado una buena salud para nuestro organismo, sin embargo hay personas que van más allá del límite de hacer ejercicio y llegan a tal punto de obsesión diaria que puede manifestar la vigorexia.

Algunos estudios, asocian el desarrollo de la vigorexia en la persona, como consecuencia a haber sufrido acoso escolar o el desarrollo del complejo de inferioridad, debido a la percepción social y culturas que tienen del cuerpo masculino y femenino.

La vigorexia es un trastorno que sufre uno de cada 10 jóvenes que se ejercitan o van al gimnasio, las personas al obsesionarse con su cuerpo, se miran constantemente en el espejo, llegando a sentir insatisfacción por lo que se olvidan de otras cosas importantes en sus vidas, dejando incluso sus trabajos para convertirse en entrenadores personales y así poder entrenar todo el día.

Uno de los primeros rasgos de aparición de la vigorexia, es que la persona percibe la sensación de no tener suficientemente desarrollado el músculo, por lo que empiezan a realizar ejercicio  excesivo sin pensar en las consecuencias que le pueda causar.

Por lo tanto, la vigorexia ya se encuentra incluida en el llamado Trastorno Dismórfico Corporal, que ya el DSM-5, que  constituye el manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, lo incluyó como una patología psiquiátrica, siendo la vigorexia más común en los hombres que en las mujeres.

Debido a esto, los hombres con vigorexia, requieren estar haciendo ejercicio todo el tiempo, debido a que tienen una percepción una percepción inadecuada e irreal de su cuerpo, sintiéndose débiles, flácidos , por lo que si no están ejercitando sus músculos  no se sienten bien consigo mismos, tanto así que puede llegar al extremo y obsesionarse.

Esto se debe a que las personas con este trastorno, desarrollan una preocupación excesiva por su aspecto físico, ya que se sienten diferente a las demás personas, lo que lleva como consecuencia a tener una baja autoestima, llegando a pensar que la solución es la de realizar descontroladamente el ejercicio físico, por lo que desarrollan hábitos como pesarse muchas veces al día, modificar la dieta y automedicarse.

Vigorexia

Síntomas de la vigorexia

Se puede evidenciar que una persona presenta este trastorno, por medio de estos comportamientos:

  • Desarrolla un temor por mostrar públicamente su cuerpo.
  • Coloca como prioridad el hacer ejercicio todo el día y a la par mantener la dieta.
  • Se aísla socialmente.
  • Puede llegar a abandonar su trabajo, para dedicarse a hacer ejercicios todo el día.
  • Si presenta alguna lesión física, no le presta atención y continúa ejercitándose.
  • Consume esteroides anabólicos.
  • Pesarse constantemente.
  • Prestar excesiva atención al estado de los músculos y a la cantidad de grasa.
  • Estar dispuesto a hacer cualquier cosa para potencias físicamente su cuerpo.
  • Autoestima baja.
  • Mirarse constantemente en el espejo.
  • Sensación de fatiga.
  • Compara su cuerpo con las demás personas.
  • Se estresa si salta una sesión de entrenamiento o alguna comida.
  • Desarrolla una preocupación por alcanzar un objetivo establecido de consumo de proteínas.
  • Coloca al ejercicio como el eje central de su vida.

La vigorexia puede volverse adicta a la persona y llevarlos a presentar lesiones tendinosas, musculares, articulares, entre otras; Por lo que lo recomendable es realizar ejercicios con moderación para no presentar este trastorno. Conoce todo lo referente a la trepanación.

Vigorexia

Consecuencias de la vigorexia

Toda persona con vigorexia, puede llegar a desarrollar una preocupación exagerada por su aspecto corporal o su estado físico, por lo que transforma la actividad física saludable a un desorden emocional, con la finalidad de lograr un cuerpo atlético y musculoso, llegando a tener un apego irracional a la práctica del ejercicio.

Se considera que el trastorno pasa a un nivel severo, cuando la persona con vigorexia, abandona sus actividades normales  para dedicarse únicamente a hacer ejercicio, por lo tanto desarrolla una obsesión por  tener un cuerpo atlético por medio de la realización de cualquier práctica a través del ejercicio. Este trastorno afecta mayormente a los hombres pero también puede ocurrir en algunas mujeres.

La persona que padece de vigorexia, consume sustancias anabólicas, especialmente aquellas que tienden a aumentar la masa muscular, incluso sin llegar a pensar las complicaciones que les pueda dar el consumo de las mismas.  Este consumo de anabólicos ha incrementado en las mujeres.

Anabólicos

Muchas de las personas con vigorexia, consumen anabólicos, con la finalidad de generar cambios radicales en su cuerpo.

Los esteroides anabólicos, constituyen versiones artificiales de la testosterona, la cual es la hormona sexual principal del género masculino, ya que ayuda a desarrollar aspectos como el vello facial, la voz gruesa y el crecimiento muscular. El género femenino también tiene esta hormona pero en una cantidad mucho menor a la de los hombres, ya que la hormona principal de ellas es la progesterona.

Los anabólicos son unos esteroides que se desarrollaron al finalizar la década de los años 30 con la finalidad de tratar el hipogonadismo ( carencia o defecto en el desarrollo del órgano sexual), e incluso sus usos médicos principales abarcan el tratar el retraso de la pubertad, la pérdida muscular causada por alguna enfermedad, algunos tipos de impotencia, entre otras.

Sin embargo, en dicha década, los científicos lograron descubrir que los esteroides anabólicos, lograban el fácil crecimiento del sistema músculo esquelético de los animales de laboratorio, por lo que estos se le aplicaron primeramente a los fisicoculturistas y luego a los atletas en otros deportes.

Por lo tanto,  muchas personas que se ejercitan, especialmente como fisicoculturistas y atletas, utilizan los esteroides anabólicos para obtener un mayor desarrollo de sus músculos así como aumentar su desempeño en el ámbito deportivo. Conoce también los alimentos transgénicos.

Vigorexia

Es por ello, que actualmente muchas personas que padecen de vigorexia, llegan a abusar del esteroide anabólico, lo cual puede traer consecuencias y efectos secundarios adversos, tales como:

  • Aparición del acné.
  • Retraso en el crecimiento de los adolescentes.
  • Altos niveles de colesterol
  • Presión arterial alta.
  • Aparición de quistes.
  • Piel y cabello grasoso.
  • Enfermedades del hígado.
  • Caída del cabello
  • Desarrollo de los senos en los hombres.
  • Bajo número de espermatozoides en el hombre.
  • Cambios en el ciclo menstrual de la mujer.
  • Crecimiento del vello corporal y facial de la mujer.
  • Voz más gruesa en las mujeres.
  • Ataques al corazón.
  • Consecuencias que pueden poner en peligro la vida de la persona.

Algunos de estos efectos pueden ser reversibles, si la persona deja de consumir compulsivamente. El consumo de estos esteroides es por vía oral, inyección  directamente en los músculos o a través de la aplicación de una crema en la piel. El mal uso surge si se toma una dosis de diez a cien veces más altas que las que se utilizan para el tratamiento de una afección médica, lo cual representa un uso ilegal por no tener una receta médica.

De hecho, muchos psicólogos denominan a las personas con vigorexia, como la generación del espejo, ya que la persona es, se siente y se identifica cómo se ve en el espejo, por lo que se relacionan socialmente con otras personas que están en las mismas actividades que ellos para motivarse mutuamente.

Este trastorno, puede describirse como lo contrario a la anorexia, ya que las personas con anorexia siempre se ven obesas o gordas y quieren bajar de peso, mientras que la vigorexia, hace que la persona se vea constantemente sin músculos por lo que quieres agrandarlos cada vez más.

Por lo tanto, la persona con vigorexia puede llegar a desarrollar un proceso obsesivo- compulsivo, ya que puede llegar a sentir un fracaso personal, que lo lleva a dejar sus actividades diarias para ejercitarse todos los días con la finalidad de sentirse mejor a nivel psicológico.

Debido a esto, también se puede desarrollar un trastorno fisiológico, debido a que se involucran las hormonas y neurotransmisores.

Una persona con vigorexia, que llega al extremo de la obsesión, puede generar problemas en su ámbito familiar, social y laboral, por lo que es un trastorno obsesivo-compulsivo,  de hecho una de las principales preocupaciones es por las mujeres adolescentes con vigorexia, ya que desarrollan el hábito de que después de comer debe inmediatamente hacer ejercicio para tratar de eliminar las calorías que han ingerido.

Por lo tanto, estas adolescentes, siempre están en constante movimiento para quemar todas las calorías y estar en una delgadez extrema, por lo tanto es importante que los padres de estas mujeres tomen conciencia al momento de ver que sus hijas toman estas actitudes, especialmente si consumen anabólicos.

Tratamiento 

Si una persona percibe que al ejercitarse ya no siente que ha desarrollado este trastorno, debe acudir al médico para realizar terapia de tipo cognitivo-conductual, terapia psicológica, en algunas ocasiones se requiere que deba tomar algunos medicamentos, muchas veces antidepresivos, debido a  que son los inhibidores de la recaptación de serotonina (sustancia química que contribuye al desarrollo del bienestar y la felicidad), que equilibran el ánimo de la persona.

Por lo tanto, es esencial que acuda a un médico, e incluso a fisioterapeutas, psicólogos (que la pueden ayudar en algunos casos a través de la psicoterapia) y nutricionistas, para lograr nuevamente su vida normal y saludable, con un nivel psicológico estable y ameno. Pero antes que toda la persona debe estar consciente de que debe afrontar el problema.

De hecho, según sea el nivel de vigorexia que presenta la persona, se puede obtener una solución, por lo que si se presenta  relativamente leve, el médico puede recomendar que la persona realice la terapia cognitiva conductual (TCC), pero si el trastorno es más severo, puede indicar el consumo de antidepresivos solos o combinados con la terapia cognitiva conductual.

Asimismo, la persona debe desarrollar otros intereses que no sean solo los de entrenar todo el día, por ejemplo buscar apoyo en la familia y hacia otras actividades que hagan que la persona visualice que tiene la opción de ver otras experiencias diferentes, para llenar ese vacío que se creó con el aislamiento que produjo la vigorexia. Debido a esto, el apoyo de su entorno es fundamental.

Vigorexia

Prevención 

Para que una persona evite tener vigorexia, es recomendable:

  • Ver la práctica del ejercicio como una actividad deportiva habitual que contribuye a tener un estilo de vida saludable.
  • Realizar la práctica de ejercicios, preferiblemente supervisado por un entrenador profesional.
  • Hacer ejercicios aptos para su nivel físico, para evitar los sobreesfuerzos innecesarios.
  • Aceptar su cuerpo tal cual como es y quererse.
  • Estar consciente de que todo exceso es dañino, especialmente para la salud, por lo que debe evitar tener una obsesión con su cuerpo.
  • Si siente que debe consumir algún complemento dietético en su alimentación, lo esencial es que consulte al médico.

Ejercitarse está muy bien pero llegar a obsesionarse con ello puede causar diversas consecuencias como la vigorexia, por lo tanto si eres de los que te gusta hacer ejercicios recuerda realizarlos con la finalidad de obtener una vida saludable. Si te interesó este artículo, también puedes conocer acerca de la ataraxia.

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