¿Cómo prevenir un Ictus?, todo lo que debes saber y más

Un Ictus es una condición médica grave, se trata de una enfermedad en la que los vasos sanguíneos no funcionan de manera adecuada; cuando se presenta un Ictus debe ser atendido de forma inmediata, pues de lo contrario deja secuelas físicas e incluso puede llegar a ser fatal. A continuación te explicamos todo lo que debes saber acerca de Cómo prevenir un Ictus.

¿Qué es un Ictus?

El término Ictus se refiere a la obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral llamado también trombosis o embolia; esta definición también incluye la ruptura  derrame que se produzca generada por dicha obstrucción.

Un Ictus es una patología cerebrovascular que se presenta de manera súbita y que puede cambiar para siempre la condición médica de la persona que lo llega a sufrir.

Tipos de Ictus

Existen dos tipos de Ictus, según sea el problema que haya dado origen a la obstrucción de los vasos sanguíneos, de acuerdo a esto tenemos que si se trata de una obstrucción en una arteria cerebral el término correcto a utilizar es el de Ictus isquémico o infarto cerebral.

Los Ictus isquémicos se producen debido a la obstrucción de vasos sanguíneos, lo cual actúa como una barrera que impide la llegada del flujo de sangre a esa zona del cerebro en específico.

Por otro lado si se trata de la ruptura de una de las arterias de irrigación cerebral se le llama Ictus hemorrágico o anteriormente se empleaba el término de hemorragia cerebral, una patología aguda y muchas veces mortal.

cómo prevenir un ictus

El Ictus hemorrágico es la consecuencia de la ruptura de las ramificaciones de las arterias, por lo consiguiente se tiene una hemorragia en esta zona del cerebro, causando la mayoría de las veces la muerte de la persona quien presenta este tipo de condición.

Este tipo de Ictus tiene un índice de mortalidad más alto que el Ictus Isquémico, pero se produce con menos frecuencia.

Estadísticas

El porcentaje de personas afectadas por este tipo de patologías es impresionante, a nivel mundial la tasa de afectados por esta enfermedad es alta, ya que es una de las causas más frecuentes de muerte en personas adultas.

Según la zona donde se produzca el daño cerebral por la abrupta interrupción del flujo sanguíneo, se genera una pérdida de las capacidades que están relacionadas directamente con esta región del cerebro.

Cómo prevenir un ictus

Las estadísticas indican que un 20% de los casos de Ictus son fulminantes, llevando a la persona a una muerte casi instantánea.

Por otro lado los que sobreviven a esta terrible enfermedad quedan con secuelas graves, es decir desarrollan patologías cardíacas, respiratorias o del sistema circulatorio; además de que sus capacidades quedan disminuidas.

Cómo prevenir un Ictus según sus factores de riesgo

El Ictus suele presentarse de forma abrupta, es una enfermedad silenciosa que de repente se manifiesta con un desenlace fatal. Existen factores que si logramos controlarlos podemos llegar a disminuir la predisposición de nuestro cuerpo a padecer cierto tipo de afecciones.

Algunas veces el Ictus es consecuencia directa de nuestro estilo de vida, en el que los excesos, la falta de ejercicio y otros factores poco saludables nos conduce directo a desarrollar patologías como esta.

Debemos tomar en cuenta ciertos factores que aunque no son modificables nos generan una alerta de que estamos en riesgo de que en cualquier momento se nos pueda presentar un Ictus.

Factores de Riesgo

A continuación presentamos tanto los factores de riesgo que usualmente presentan las personas que resultan propensas a padecer esta condición.

Entre estos están los no modificables, que por ser condiciones físicas no se pueden controlar, pero también están los que nuestro estilo de vida puede corregir y darnos ventaja frente a la enfermedad, y nos guían sobre cómo prevenir un Ictus.

Factores de riesgo No modificables

Los factores de riesgo que no podemos modificar ni controlar se refieren mayormente a las condiciones físicas que tenga el individuo como por ejemplo la edad; ya que las personas de edad avanzada tienen más probabilidades de desarrollar este tipo de patología tan riesgosa para la vida como lo es el Ictus.

Otro factor que viene dado como una predisposición genética es el género del individuo, pues la mujer es quien tiene la tasa más alta de presentar accidente cerebro vasculares, obstrucciones y rupturas, todos relacionados con el Ictus.

Las condiciones médicas previas que sufra la persona durante su vida también es un factor importante de incidencia en los casos de Ictus, por ejemplo si el paciente tiene un historial que incluye enfermedades circulatorias, coronarias, o de insuficiencia cardíaca, está dentro de el grupo de riesgo de padecer un Ictus.

Por último, al analizar la historia clínica del paciente se deben incluir los antecedentes familiares, pues según estudios realizados previamente, si sus parientes directos (especialmente los antepasados) han sufrido de este tipo de patologías cerebro vasculares tiene muchas probabilidades de que llega a desarrollar también esta condición.

Factores de riesgo  modificables para prevenir un Ictus 

Los factores de riesgo que podemos modificar son importantísimos, pues si los tomamos en cuenta y decidimos cambiar nuestro estilo de vida para hacerlo más saludable, encontraremos la manera de reducir las probabilidades que desarrollemos la enfermedad.

Se trata de hábitos, costumbres y en algunas ocasiones se deben hacer cambios radicales que nos mantengan en el camino de una vida más sana.

Les presentamos a continuación una serie de factores que pueden contribuir con el objetivo de alcanzar una vida sana, que nos aleje de las enfermedades y especialmente nos ayude a encontrar la manera de cómo prevenir un ictus.

Cómo prevenir un ictus

Alcoholismo

El consumo prolongado de alcohol así como también el exceso del mismo repercute de manera negativa en la salud.

El alcoholismo se manifiesta cuando una persona es incapaz de controlar su propio consumo de alcohol, y por ende su ingesta muchas veces lo hace dependiente tanto física como psicológica y emocionalmente.

El consumo descontrolado de alcohol, aumenta las probabilidades de que la persona padezca a la larga de patologías que se desarrollan debido al exceso, tales como el sangrado del estómago o de lesiones en las mucosas que recubren todo el tracto digestivo.

Además de esto, los órganos internos sufren daños graves, especialmente los esenciales para realizar las funciones corporales, como el páncreas y el hígado.

Cómo prevenir un ictus

Según investigaciones científicas, el beber en exceso hace que se desequilibre la presión arterial, y esto conlleva tarde o temprano a problemas de tipo cardiocirculatorio.

En relación a esto, tenemos que los problemas de tensión alta y de circulación son la base para que se desarrollen patologías mortales, tales como paros cardiorrespiratorios y los temidos Ictus, los accidentes cerebrovasculares los cuales dejarán solo secuelas mortales.

Todas estas condiciones pésimas de salud del individuo, el cual además tiene el cuerpo debilitado por el consumo indebido del alcohol, lo hace propenso a colapsar irremediablemente.

Cómo prevenir un ictus

Colesterol 

El colesterol es una sustancia similar a la grasa, que se encuentra en pequeñas cantidades dentro de cada célula del cuerpo humano.

Nuestro organismo la necesita para realizar procesos internos continuos que son vitales para el cuerpo, como en la producción de  hormonas, la absorción y aprovechamiento de la Vitamina D, y contribuye con la formación de sustancias que ayudan a digerir los alimentos.

Los seres humanos obtenemos el colesterol directamente de los alimentos, especialmente de los de origen animal, especialmente de la carne , huevos, queso y aceite.

Si el nivel de colesterol en la sangre es muy elevado, se combina con otras sustancias de los componentes sanguíneos y se solidifica, muchas veces formando placas, las cuales se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos.

Esta enfermedad recibe el nombre de arteriosclerosis, y es prácticamente la base de muchos de los accidentes cerebro vasculares que violentamente experimentan los pacientes de este tipo de condición.

Una persona que tenga esta patología está en riesgo potencial de que en cualquier momento se le presente una obstrucción de los vasos sanguíneos que irrigan la corteza cerebral, por lo cual es uno de los factores de riesgo de un Ictus.

El colesterol alto tiene factores que predisponen a una persona a padecer esta condición, tales como la historia familiar y la edad, también el sobrepeso y los malos hábitos alimenticios tienden a generar esta condición.

Lo que debemos hacer para mantener los niveles sanos de colesterol es principalmente una dieta sana y baja en alimentos que incrementen el nivel de colesterol, controlar nuestro índice de masa corporal y hacer ejercicio de manera constante.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad en la que le paciente tiene los niveles de azúcar en sangre (glucosa) muy por encima del promedio normal.

La insulina es una sustancia que produce el ser humano de manera natural y que el organismo requiere para realizar el proceso que consiste en suministro de energía a cada célula.

Existen dos tipos de diabetes, en la tipo 1 el cuerpo no produce insulina, en la tipo 2 que es la diabetes más común, el organismo produce insulina de manera insuficiente o no la usa de manera eficiente.

El exceso de glucosa en la sangre, puede ser el inicio de serias condiciones de salud que disminuyen considerablemente el cuadro clínico del paciente. La diabetes se asocia con patologías diversas como desórdenes nerviosos, daños en los ojos, y en los riñones. Conoce más sobre curiosidades de ojo en nuestro artículo Córneas Sintéticas 

La diabetes aumenta considerablemente el riesgo de padecer un ictus cerebral, debido a que la intolerancia a la glucosa o los desequilibrios de la insulina en el organismo tienden a elevar de manera muy riesgosa la aparición de la arteriosclerosis en los vasos sanguíneos.

Hipertensión 

La hipertensión arterial es una enfermedad de tipo crónico, en la que los vasos sanguíneos de la persona, están sometidos constantemente a una tensión constantemente alta, lo cual puede causar un daño irreparable en alguna de estas estructuras del sistema circulatorio.

Se trata de que la fuerza con la que la sangre golpea las paredes de los vasos sanguíneos al ser impulsada por los movimientos cardíacos, en las personas con tensión alta, el corazón hace un sobre esfuerzo para bombear la sangre constantemente. Lo cual significa un riesgo de accidente cardiovascular inminente.

La presencia de la tensión arterial más alta de lo normal en un paciente tiene como consecuencia el endurecimiento de las arterias, las cuales poco a poco van ganando grosor, dificultando el paso del torrente sanguíneo y forzando la delicada estructura del vaso sanguíneo.

Estas condiciones elevan la probabilidad de que se genere una ruptura y se desarrolle un ictus.

El tener un estilo de vida saludable contribuye a controlar los niveles tensionales de una persona, dos de los factores que se relaciona directamente con esta patología es el sobrepeso y el sedentarismo, si evitamos estas condiciones podemos llegar a saber cómo prevenir un Ictus.

El llevar una dieta que consista en la ingesta de alimentos saludables acompañada de ejercicios moderados que incluyen rutinas de cardio, ayudan a prevenir este tipo de dolencia.

El tabaquismo produce que se eleven los niveles de tensión en las personas,  esto unido a una vida sedentaria le dan cabida a la posibilidad de presentar un ictus.

Obesidad

La obesidad es un trastorno generalizado que se manifiesta con la acumulación de grasa corporal en exceso, condición que genera múltiples problemas de salud y es la causa de la aparición de patologías graves que ponen en riesgo la vida de la persona obesa.

Un individuo que se alimenta de comida poco saludable, no tiene actividad física e ingiere más calorías de las que el cuerpo utiliza diariamente, ganará peso de manera constante y si no se corrige pasará a ser obeso, con lo cual sería muy difícil el prevenir un Ictus.

Cuando una persona es obesa tiene mayor probabilidad de sufrir problemas de salud como que de llevar una vida saludable con un peso acorde a sus características físicas,  no tendría. Descubre más sobre el tema del sobrepeso en nuestro artículo el Gen de la Obesidad

Algunas de estos problemas de salud la diabetes, (niveles elevados de azúcar en sangre), la presión arterial alta (hipertensión), cálculos biliares y  problemas en el funcionamiento de los órganos esenciales para la salud, como el hígado (condición de hígado graso).

Consecuencias

La obesidad acarrea problemas de movilidad al individuo, pues la persona desarrolla fragilidad en los huesos, también se manifiestan los dolores articulares, puesto que el sobrepeso ejerce una presión anormal sobre el sistema óseo.

La persona obesa tiene generalmente un nivel de colesterol alto así como también los triglicéridos en sangre, lo cual quiere decir que está en riesgo de tener un accidente cerebrovascular si no cambia de vida y corrige esta condición.

De hecho también se puede llegar a incrementar la posibilidad de vivir por más tiempo y llegar a favorecer la de la persona obesa sobre cómo prevenir un Ictus. Descubre más sobre hábitos saludables en nuestro artículo Maracuyá

La obesidad ocasiona que el corazón se esfuerce mucho más para bombear la sangre a todo un enorme cuerpo lleno de grasa. Esto a la larga causa problemas de insuficiencia cardíaca, daños coronarios, y en el sistema circulatorio.

Todas estas patologías presentes en las personas que tienen obesidad, incrementan el riesgo de que ocurra de súbito un ictus, el cual la mayoría de las veces resulta ser mortal.

Sedentarismo 

El sedentarismo es un estilo de vida poco saludable, consiste en que la persona realiza escasa o ninguna actividad física que ponga a trabajar su cuerpo y en especial su corazón.

Este tipo de vida pone al organismo en una situación que lo hace vulnerable a desarrollar problemas de salud, especialmente disminuye la capacidad del cuerpo de funcionar adecuadamente, se debilita el músculo cardíaco y el sistema circulatorio, si corregimos esto podemos llegar a condiciones saludables que nos ayuden a establecer cómo prevenir un Ictus.

El sedentarismo está estrechamente relacionado con la obesidad, la debilidad corporal incluyendo el desarrollo de patologías que involucran todos los sistemas del organismo, si se cambia este estilo de vida podemos encontrar la manera de cómo prevenir un ictus.

Una de las señales de que se está llevando una vida sedentaria es cuando se realiza alguna actividad que requiera esfuerzo físico tales como caminar, trotar, levantar objetos o subir una escalera genera cansancio extremo, ahogamiento, sensación de falta de aire, taquicardia y dolores en diversas partes del cuerpo.

La inactividad física afecta la salud del corazón y del sistema circulatorio en general, pues a falta de ejercicio es totalmente perjudicial para la correcto flujo del torrente sanguíneo y por consiguiente desencadena toda una serie de patologías asociadas con la falta de ejercicio, entre ellas el ictus.

Tabaquismo

El tabaquismo es un hábito totalmente nocivo para la salud, esto consiste en consumir tabaco constantemente y en exceso, lo que produce dependencia debido a la presencia de la nicotina, la cual es una sustancia adictiva que actúa de manera directa sobre el sistema nervioso central.

El fumar está relacionado directamente con el desarrollo del Ictus; las personas que tienen este mal hábito aumentan el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular.

Los gases emitidos en el humo inhalado de nicotina, entre ellos el monóxido de carbono que forman parte de la composición del tabaco inciden en el riesgo de padecer de un Ictus.

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